“La evolución del papel de la mujer en la literatura mexicana del siglo XX”

A lo largo de las lecturas diversas obras de algunas autoras de la literatura mexicana, encontramos ciertos rasgos que se comparten por estas autoras. Como aspecto principal encontramos las creencias que marcan una clara distinción debido al sexo. De este modo analizaremos cada obra por separado para finalizar con una reflexión que nos lleve a concluir con el resultado de este trabajo.
Primeramente analizaremos la obra de Inés Arredondo “Apunte gótico”, que además de la búsqueda del ser en su narrativa, busca de manera infatigable que el lector le ayude a decodificar su prosa llena de misterios; “Ahora sí creo que mi padre está muerto. Pero no, en este preciso instante, dulcemente, sonríe: complacido. O me lo ha hecho creer la oscilación de la vela” . Por un instante el indiferente universo poético nos es descubierto y es aquí en donde, necesariamente, surge la nuestra interpretación acerca de la perspectiva de la mujer que nos presenta esta autora, en este momento observamos cómo Angelina que es una pequeña niña de apenas siete años de edad mantiene relaciones sexuales con su padre aún sin entenderlo, de esta manera comprendemos cómo la autora expone esta situación, aunque no tan claramente, y la expone entre el dilema de lo correcto o incorrecto de este acto, pero a la vez mostrando el abuso del hombre sobre la mujer la cual sobre todo en esta ocasión se encuentra frágil, confusa e indefensa.
En “Yocasta confiesa” de Angelina Muñiz, se nos muestra la vuelta al origen de Edipo que al reunirse con su madre en el lecho recobran la unión original y perfecta que Layo destruyó al separarlos, aunque la relación traiga consigo el sacrificio inminente.
En este relato está también presente el ritual de una boda mística. Esta es la fiesta de la alianza entre Dios e Israel. En la noche del sábado se une el rey con la esposa-sábado, y al ser fecundado el campo sagrado surgen de su unión mística las almas de los justos. En "Yocasta confiesa", Angelina Muñiz nos presenta la figura femenina adquiriendo un protagonismo que la mitología griega le negó; símbolos como en “De la crisálida del limo escapará la mariposa”: “una crisálida de la palabra y de la imaginación” que intentará revivir la memoria de un pueblo muerto y sepultado bajo la ciudad de México. Cada uno de los personajes que la autora incorpora en esta obra, pasan a tomar vida de ella misma, los nutre con su tradición y con su experiencia mística y cotidiana: los textos la invaden y luego ella los recrea pero siempre desde una perspectiva en la que lo femenino muestra su prevalencia. Angelina Muñiz dice sobre su propia labor: "en mis libros de relatos, alterno dos líneas: sigo con la propensión mística como un medio para reflexionar sobre el proceso de creación. O me valgo de las historias acumuladas —oídas y rehechas— para poner de relieve sucesos únicos, entre la violencia y el humor".
Por su parte Sabina Berman retrata en su obra “Entre Pancho Villa y una mujer desnuda” la ideología machista del hombre mexicano. Para simbolizar el machismo utiliza la imagen de Pancho Villa, prototipo del macho mexicano. Por medio de un espacio y un metaespacio, Berman nos muestra a Villa dominando a su mujer y por otro lado, sometiéndose ante la única mujer ante la cual un macho se somete, su madre. Para Adrián, Pancho Villa es su fundamento machista. En el momento en que trata de convencer a Gina de que vuelva con él, la imagen de Villa está a su lado constantemente, aconsejándole como doblegar a la mujer. Cada que Adrián toma una actitud de enamorado, Villa sufre una herida, recuperándose cuando Adrián se vuelve macho.
Por otra parte podemos observar en la obra de Amparo Dávila “Gaspar y Moisés” que la autora no destaca de manera especial el papel de la mujer, sin embargo encontramos a esta autora dentro de un grupo de escritoras que se incluyen dentro de la literatura femenina, la cual cada vez se destaca más en el ámbito literario.
Por su parte rebasando las fronteras de la proeza, aparece Nellie Campobello con su obra titulada “Cartucho” y nos presenta personajes de carne, hueso y sangre. Personajes envueltos en una historia de muerte y balas. Esta autora, desde su trinchera: una ventana y su casa misma en la calle Segunda del Rayo, en Parral, Chihuahua, siendo niña recoge los ires y venires de las tropas, el paso de los condenados a la horca, la pira o el paredón y los saca a la luz, años después, en ““Cartucho”. Relatos de la lucha en el norte de México”, libro escrito por ella, una mujer que se coló en la lista de la narrativa de la Revolución Mexicana.
No es aventurado decir que ““Cartucho”” es un libro escrito con sangre; la que se derramó en su calle, en los campos, en las casas, en la vida de la autora que supo guardar las narraciones de su madre, las andanzas a los puestos de socorro, las conversaciones de los hombres en guerra, para narrar después, con voz infantil, aquello que vio y vivió desde su ventana.
Ahí estaba ella, su madre -como eje avizor de los relatos- y su hermana Gloriecita, expectantes. Estuvo Nellie Campobello para guardarnos un bocado amargo, e invitarnos a entrar por las rendijas -donde la vida se escapa a borbotones- a redibujar los escenarios con sorbos de tragedia.
Nellie escribió una historia que sin duda marcó su vida, su andar por el mundo cargando recuerdos vivos de la muerte. Desde su voz interior continúa invitándonos a revisar las huellas de la historia; la solidaridad y la traición; los triunfos y fracasos. El sino de los hombres y las mujeres de una nación históricamente sojuzgada.
Por otro lado nos hallamos con la novela de Rosario Castellanos “Balún Canán”, el relato de la niña es llevado conforme a la lógica e ingenuidad infantiles, mira, como ella lo afirma , lo que está a su nivel. La narración de la niña muestra, que los niños poseen una visión astuta, que son sabedores de muchas más cosas de lo que aparentan, que descubren los secretos vergonzosos y las debilidades ridículas de los mayores; la niña observa lo que sucede a su alrededor con una mirada crítica.
El papel que juega la hija no tiene identidad, el ejemplo más claro de esto se puede observar en que la niña no lleva nombre en la novela. Es despreciada y abandonada por sus padres ya que toda su atención se fija en el varón. Se siente solitaria y desplazada por su hermano a pesar de ser la hija mayor. No pueden aspirar a una carrera, ellas solo pueden ser “dueñas del hogar”.
Dentro de las ideas principales que destacan a esta novela es la tremenda diferenciación entre mujer – hombre. Este punto lo podemos observar desde la posición que ejercen en la sociedad, su oficio, costumbres, creencias, valores e incluso al leer la obra podemos observar que Rosario Castellanos supo que la condición social de cada personaje implicaba una forma peculiar de expresarse y de pensar, dado que el lenguaje es el instrumento de comunicación para el pensamiento abstracto.
Dentro de la diferenciación mujer - hombre encontramos que la condición femenina es uno de los aspectos vitales en “Balún Canán”, ya que Rosario Castellanos recogió una realidad en la que no se plantea la posibilidad de que una mujer sea preparada para la autonomía, aunque, paradójicamente, se le prepara para mover algunos engranajes de autoridad. Si es blanca y rica, esa autoridad se ejerce sobre las trabajadoras domésticas, los indígenas en general, los pobres y desde luego, sobre los niños.
La mujer se prepara, sobre todo, para el matrimonio, para las labores domésticas y, claro está, para sumisión suprema: la maternidad, pero no para una maternidad libre, sino condicionada a las exigencias del orden vigente, pues debe dar a luz un varón, al menos uno, para asegurar la línea sucesoria. No se espera otra misión de ella.
La mujer fracasa cuando con el paso del tiempo llega a ser considerada una solterona como Matilde, cuando se separa de su ex - marido como Romelia, cuando no da hijos a su marido como Juana, o cuando pese haber parido un varón, no se mantiene la estirpe como en el caso de Doña Zoraida.
En un ámbito tan adverso, una mujer fuerte y decidida como Francisca, puede, a pesar de todos los prejuicios de su propia formación, mostrar su capacidad para administrar con acierto una finca, así como para hacer frente a la crisis con mayor eficacia que su primo César. Pero por ello paga el precio de renunciar a su vida personal en nombre del deber a favor, al menos en teoría, de sus hermanas. Por su propia fuerza, fomenta la dependencia de Matilde y de Romelia, que seguirán bajo el cobijo de su protección.
El narrador (la niña) habla en primera persona del singular y acentúa la atmósfera del relato ya que estamos ante la mirada de una niña de edad escolar con su plena capacidad de asombro es así mismo, una novela profundamente crítica hacia la realidad que retrata. En ella no hay nostalgia, evocación ni añoranza por lo que se extingue; en cambio hay comprensión hacia sus protagonistas, pero también la convicción de que ese orden autoritario señoreado por el oscurantismo no debe perpetuarse. El procedimiento seguido por la autora permite renovar en el lector la capacidad de asombro y por ende de cuestionamiento al seguir algunos hechos esenciales de la mano de una niña de siete años. Castellanos combina la técnica de la primera persona, la niña con el narrador omnisciente – el que todo lo ve y todo lo conoce acerca de los sucesos y los personajes, con largos pasajes en donde los protagonistas se abandonan a sus recuerdos y a sus fantasías, de esa manera tenemos una obra que ofrece muchos ángulos y perspectivas con diálogos y pasajes de crónica descriptiva, lo que hace que “Balún Canán” sea una novela rica capaz de atrapar rápidamente a los lectores.
“Balún Canán” expone ante todo las consecuencias en las vidas individuales y familiares que producen los acontecimientos históricos. Rosario Castellanos intuyó que la importancia de los grandes cataclismos sociales radica en que marcan el final de ciertas formas de vida cotidiana y el inicio de otras nuevas. Dentro de esta visión cotidiana de la vida encontramos una clara diferenciación entre mujer – hombre, esta diferenciación marca de una manera muy importante el rumbo de la historia, así como de sus personajes.
Finalmente podemos observar una panorámica de la literatura femenina a partir de lo cual podríamos concluir que el rol principal de la mujer en la literatura mexicana, bien que escaso en número y en premios clásicos, ha sido, en cuanto autora, en cuanto tema y en cuanto género femenino, de la representación del papel cada vez menos menoscabado de la mujer. Así, el papel de la mujer, en la literatura y en la cultura mexicana, ha sido de constante oposición frente al machismo social e intrafamiliar. En la escritura femenina más reciente se pone de relieve un afán tal de identidad que parece atravesar muchos campos de la cultura contemporánea, aun en los estratos más cerrados de las clases sociales bajas.
Como conclusión a este análisis podemos observar que estas obras de la literatura femenina mexicana, guardan entre sus líneas una serie de similitudes que no hacen más que reflejar la realidad y el contexto social de nuestro México a lo largo de diferentes etapas históricas. De este modo podemos concluir que esta realidad social que se nos plantea en estas obras no ha evolucionado en gran manera a pesar del transcurso de las décadas.

Bibliografía:

• Castellanos, Rosario. “Balún Canán”. FCE. México, 1995.
• Brushwood, John S., “México en su novela. Una nación en busca de su identidad”, FCE, México, 1987, p. p. 65 - 70
• Carpentier, Alejo, “Problemática de la actual novela latinoamericana”, en Tientos y diferencias. Arca, Montevideo, 1967.
• Lienhard, Martín, “La voz y su huella: Escritura y conflicto étnico-social en América Latina (1492-1988)”. Casa de las Américas, La Habana, 1990.
• Campobello, Nellie. “Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México”. Factoría Eds. México, 1999.
• “Apunte gótico, de Inés Arredondo”, en Te lo Cuento otra vez. (La ficción en México). Ed. de Alfredo Pavón. Universidad Autónoma de Tlaxcala—Universidad Autónoma de Puebla, México, 1991 (Serie Destino Arbitrario, 3), pp. 109-119.
• Angelina Muñiz-Huberman, “De magias y prodigios”. Transmutaciones, FCE, México, 1987.
• Angelina Muñiz-Huberman, “Yocasta confiesa” UNAM-FCE, México.